viernes, 26 de abril de 2013

La pasión que despierta el flamenco

El día 18 de abril acudimos a una proyección al museo contemporáneo "Esteban Vicente" de Segovia, donde pudimos visualizar un largometraje realizado por Basilio Martín Patino, en donde nos habla sobre la fina línea que separa la fuerza del directo de una cercana grabación.

Basilio Martín Patino

El documental nos introduce con una presentación de los orígenes del flamenco y la ilusoria figura del primer mayor exponente de éste, Silverio Franconetti, andaluz del siglo XIX, de fuerte voz tenora capaz de poner los pelos de punta y despertar leyendas a través de los años. Su voz podría perdurar aún en el presente con el descubrimiento de unos cilindros que, según algunos dicen, contienen su voz.
Expertos del flamenco discuten acerca de si es Silverio o no el de la cinta, sin llegar a conocer una respuesta.
Fuese o no la de Silverio el señor Eitichi es el propietario de las cintas, y está realizando un museo digital que contiene fragmentos del flamenco, que cuentan la historia y transmiten el alma de este arte.
Es entonces cuando el documental se centra en el espíritu y los sentimientos del flamenco ¿Puede una máquina transmitir los mismos sentimientos y el mismo espíritu imbuido en el canto, o por el contrario solo el directo puede conseguirlo?



Varios cantaores de flamenco y flamencólogos exponen su opinión acerca del tema. Piensan que una máquina jamás lograría equipararse a lo natural, a la voz en directo, que llega a transmitir mucho más que a través de los fríos cables que elaboran esas voces artificiales. De entre estas personas los más clásicos y conservadores no entienden por qué los japoneses intentan "arrebatarles" lo que es suyo. El flamenco cuenta las historias de Andalucía y sus sentimientos, y es algo que los japoneses no pueden ni entender ni mucho menos recrearlo.  Los más liberales defienden que esto pueda hacerse. Sí es verdad que pierde fuerza, sin embargo es otra manera de transmitir lo mismo, y mucho mejor si es a otros países. Lo único que no defienden es el playback.

El señor Eitichi por su parte piensa que la máquina puede recoger la canción y llegar casi a transmitir lo mismo, sin embargo reconoce que igualar el directo es imposible. Este hombre japonés, amante de la música nacida de Andalucía, pretende acercar a su tierra esta cultura tan alejada a la suya. Él no pretende robar cultura, ni intentar copiarla, simplemente hacer que se conozca, y así poder transmitir lo que él siente al escucharla.



El documental es interesante, poco entretenido he de decir, y por mal que pueda parecer no volvería a  verlo una segunda vez. El lento recorrido del reportaje y la mala calidad del sonido (sobre todo cuando los japoneses intentan hablar español con un acento muy cerrado y casi inentendible), hacen de la proyección una aburrida lección de qué es mejor, si la naturalidad o la tecnología.

Por mi parte me quedo con la naturalidad, pero sin desprestigiar un ápice la tecnología, siempre dispuesta a ofrecernos cualquier contenido cuando, como y porque queramos

jueves, 25 de abril de 2013

Comentario de un spot

Aquí cuelgo uno de los ejercicios que tuvimos que preparar para antes del examen, en el cual detallo plano por plano un spot publicitario, que por algún casual no se puede ver en formato vídeo.

Los Mejores Spots Publicitarios - Mentos
Plano 1: Se trata de un plano medio corto (P.M. C.), cámara fija con zoom in, que dura 9 segundos. El escenario es una oficina blanca y reluciente, bastante monótona, llena de elementos típicos de una: archivadores, ordenadores, estanterías, teléfonos, etc. en el que se encuentran varios personajes, todos oficinistas asiáticos con camisa y corbata. Aparece el personaje 1, que está a la izquierda del encuadre, mascando lo que parece ser un chicle, inquieto, y a la derecha suya y del encuadre aparece el personaje 2, también mascando chicle, pero de manera mucho más discreta y concentrado en el trabajo. Ambos están en ángulo frontal. Llevan también camisa y corbata, aunque de distintos colores, recalcando al personaje 2, más colorido. Además se observa en su mesa la caja de Mentos. Una vez que el zoom se detiene, el personaje 1 mascando de manera más exagerada, se acerca al personaje 2  en ángulo ¾ casi de perfil y al realizar ruidos con la boca el personaje 2 le mira de soslayo en ángulo ¾. Acaba con un corte, al igual que todos los planos siguientes.

Plano 2: En plano medio (P.M.) aparece el personaje 1,  mascando el chicle mucho más rápido, inclinándose hacia la derecha y con panorámica de acompañamiento del personaje, en ángulo ¾ casi de perfil.

Plano 3: Primerísimo primer plano (P.P.P.) del personaje 1, que enfoca cómo saca la lengua en ángulo frontal, mostrando el chicle mascado con forma de hueso, creado a partir de su manejo bucal.

Plano 4: Aparecen los dos personajes situados en el mismo encuadre que los planos 1 y 2, y en plano medio (P.M.). El personaje 2 parece molesto, mostrando incluso un poco de superioridad, y el personaje 1,  tras guardar la lengua con otro intento vuelve a mascar muy rápido el chicle. Ambos están en ¾ y la cámara está fija.

Plano 5: De nuevo primerísimo primer plano (P.P.P.) con el personaje 1, con las misma características, pero esta vez mostrando un muñeco con falda.

Plano 6: En plano medio (P.M.) aparecen los dos mismos personajes. El 1 está en ¾ y el 2 está en frontal. El personaje 2 se ría con mofa negando con la cabeza, y tras ellos se pone serio y empieza a mascar muy rápido su chicle, que había mascado de manera muy sutil anteriormente. Surge una música ascendente y alegre, asegurando que algo sorprendente va a ocurrir.

Plano 7: En primer plano (P.P.) el personaje 2 con ángulo frontal y con cámara contrapicada adopta un gesto misterioso, como de regurgitación.

Plano 8: Plano detalle (P.D.) con reccord, desde la derecha del encuadre el personaje 2 enseña su lengua, en la que se muestra el chicle con forma de fuente, y que de repente desprende de la figura de mujer que tiene la fuente un líquido verde, que estaba en el interior de su chicle. La música aumenta, representando triunfo, logro o sorpresa.

Plano 9: Plano medio (P.M.) En la que los dos personajes aparecen en ángulo ¾ . El personaje 2 lo mira triunfante a los ojos, aún con la fuente sobre la lengua, y el personaje 1 se frota los ojos sorprendido, y mira fijamente y boquiabierto la sorpresa de su compañero de trabajo.

Plano 10: Plano general (P.G.) que muestra un escenario en blanco en cuyo centro del encuadre aparece el chicle Mentos, blanco y brillante, que se agita y se abre por la mitad verticalmente para liberar en una explosión su contenido líquido, de color verde. El líquido inunda la cámara, y del centro aparecen dos cajas, la de la derecha verde y la de la izquierdo roja, de la marca Mentos, con letras en chino. En todo este plano una voz parece hablar del producto.





viernes, 19 de abril de 2013

Razón y emoción y su relación con la DGT.



Desde hace años se lleva viendo una relación entre la razón y la emoción y es en nuestros días donde esta combinación se hace más notoria. Los publicistas y mercadólogos son los mayores exponentes de que esto ocurra, combinan tanto diálogos originales e impactantes como imágenes o situaciones que nos producen todo tipo de sentimientos: rabia, risas, tristeza, indiferencia…

Se sabe que todo va ligado a los sentimientos, y que son estos mismos los que nos hacen actuar. Las ideas por sí solas no logran que nos movamos, sino el sentimiento que estas producen. Por lo tanto los publicistas tienen que crear sentimientos en el espectador para que actúen, es decir, para que compren o actúen de determinada manera. El sentimiento que mueve a la gente en este caso es el deseo, inconsciente, un sentimiento repentino que se ansía calmar cuanto antes. Por lo tanto en la publicidad prefieren utilizar la emoción, generar sentimientos en el espectador antes que utilizar la razón, pues son mucho más efectivos.



La DGT en este caso hace un trabajo espléndido. Desde los años 60  han ido evolucionando a unos anuncios más emotivos e impactantes, que crean sentimientos en el espectador que lo hacen reflexionar y sopesar la diversión y la indiscreción con el respeto y la responsabilidad.
En sus primeros anuncios abundaba la información, con inocentes carteles de advertencia y simpáticos dibujos que advertían de los peligros de la conducción, sin embargo estas campañas tan débiles fueron reforzándose. Sobre los años 70 se hicieron un poco más gráficos, pero aún utilizando la animación. En los 80 el realismo sobrepasa a la animación, y se añade la aparición de famosos,



, pero es en los 90 donde la crudeza se hace incluso polémica. Imágenes sobrecogedoras que despiertan temor y miedo y testimonios de afectados que llevan a pensar al espectador que quizás sea demasiado radical mostrar las escenas que reproducen en sus spots. Sin embargo se demuestra que los sentimientos que despertaron hicieron que la población reconsiderase los peligros de la carretera, anteriormente más desapercibidos por la simpleza e incluso por la simpatía de los primeros spots. Por último en la década del 2000 se realizan los spots más realistas. Ya se han dejado atrás las animaciones y las flojas advertencias, y ahora varían entre el realismo con temática dura, explícita y sobrecogedora en la que resaltan el amor familiar a spots más calmados pero que con un diálogo que hace reflexionar.



Está muy demostrado que la razón en los anuncios no sirve de mucho si no se llega a la emoción de los espectadores, que perdure en la memoria y despierten sentimientos para actuar como se pretende.

jueves, 4 de abril de 2013

Eh... que no me importa


"¿Sabías que el ser humano solamente se mueve por sus emociones y no por sus ideas como se ha dicho siempre, sino por las emociones que éstas le generan? 

Y a mí qué.

¿Y has pensado alguna vez que la publicidad tiene como único objetivo la creación de estas emociones, para producir en la gente el sentimiento de desear algo que puede ser innecesario por encima de lo demás, mientras que el profesional de la enseñanza en ocasiones carece de este pensamiento, enseñando contenidos que son totalmente necesarios como algo superfluo y sin interés? 

Ya mí qué.

¿Has pensado alguna vez que la educación en la mayorías de las ocasiones no enseña al alumno a cuestionar o a investigar, si no que da por verdadera toda información que recibe?

Yamí qué.

¿Te has dado cuenta de que los medios de comunicación podrían ser grandes profesores, y sin embargo solamente nos ofrecen contenidos con los que no aprendemos y con los que nos evadimos de la realidad?

Yamíqué

¿Has pensado alguna vez en el gran problema de la gente de nuestra sociedad que se evade de la información porque no la ve estimulante?




El yamiké (¿Y a mí qué me importa saber de esto o de lo otro?), uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos actualmente. Tenemos todo tipo de contenidos a nuestra disposición, que podemos conocer o aprender con un simple clic, y sin embargo nunca nos interesamos por buscar información más allá de la que nos dan los medios, tanto directa como indirectamente.

Existe un "pasotismo" en cuanto a las ganas de ilustrarse, y a su vez los actuales medios de comunicación infunden en ello. Nunca ofrecen conocimientos más allá de lo que pueda ser entretenido, y en definitiva comercial. La programación basura se extiende en todas las cadenas como una enfermedad, creando un yamiké bastante dañino para la población. ¿De qué sirve ver documentales si está el debate de las dos ex-novias de un futbolista a esa misma hora? ¿El documental entretiene? poco ¿El debate entretiene? En general bastante más, aunque por supuesto todo es según los gustos, pero desgraciadamente las audiencias hablan por sí solas.

Los medios de comunicación tienen un asombroso poder para educar, y no utilizarlos con este fin supone un auténtico derroche. Ahora que nuestra época está marcada por las tecnologías no hay vuelta atrás, y desde luego no reniego de ellas, al revés, su uso es más que obligatorio en estos tiempos, sin embargo su utilización en ocasiones deja bastante que desear. Habría que pensar más en la cultura que en lo comercial, ya que la cultura perdura siempre, y lo comercial desaparece con otro comercial.



Para educar solamente se necesita crear la necesidad de deseo, que haga que las personas deseen aprender algo con lo que tendrá ventajas para su futuro. En definitiva, venderte los conocimientos, mostrártelos de la manera más adecuada para que pienses que esos conocimientos los necesitas. Crear deseo.
Los publicistas en este sentido hacen un espléndido trabajo: hacen lo más apetecible posible cualquier producto a pesar de que sea innecesario. Sin embargo algunos profesores no crean ningún deseo sobre algo que es mucho más importante que un producto, creyendo que su deber es simplemente dar materia, sin pensar que también el interés en los alumnos debería ser primordial.

Por supuesto no defiendo que los profesores tengan toda la culpa de los fracasos escolares, pero si es verdad que el interés debe ser mutuo y gran peso de esto recae sobre el profesor, pues es el responsable de enseñar y de intentar ser trampolín para el futuro de su alumno.