domingo, 17 de marzo de 2013

Profesores y alumnos. Resumámoslo en personas.

*Antes de empezar quiero decir que esta entrada debería estar publicada, sin embargo se encontraba en borradores. En fin, espero que no suponga ningún problema y por ello la subo ahora mismo. Empecemos pues con la entrada.*

Análisis de ambos vídeos:




Children of life



Ken Robinson

Reconozco, y con bastante pena, que jamás he conocido a un profesor amigo. Esos profesores que a parte de dar la materia, poner exámenes  y preguntar si tienes los ejercicios hechos, intentan conocer a sus alumnos, olvidando que lo son en su gran parte, pues ante todo son personas. Personas con sentimientos, sueños, preocupaciones, gustos y habilidades muy distintas a cualquier otro, con ganas de aprender, pero APRENDER de verdad, y no su versión vacía.

¿Se puede aprender un temario al que no le ves utilidad para tu futuro o simplemente no es interesante? ¿Y un temario dado por un profesor que te hace la vida imposible? Es aquí donde quiero distinguir los dos "aprender". El sentido vacío es el "aprenderos la lección", aunque yo lo traduciría como un "desarrollemos la estúpida capacidad de almacenar información en parte banal para demostrar que recuerdas la lección y que tras el examen la olvidarás sin remordimiento alguno". ¿Acaso no aprendemos para enfrentarnos al futuro? ¿En qué medida me sirve a mí saberme la formula física de la velocidad, si no es lo que yo necesito? ¿O una función en la que se entrelazan logaritmos, raíces cuadradas y potencias?. Aprender no debería ser recordar, sino enseñar a defenderse ante el futuro que quiere uno mismo.



 Por supuesto que hay que saber de todo, pero en sus límites. No defiendo el desconocimiento de los distintos campos de la enseñanza, pero sí los margenes en los que deberían ser enseñados. Las matemáticas son buenas, en función de lo que te puedan servir en la vida. Ese es mi pensamiento. Si de verdad vas a emplear las matemáticas en tu futuro, aprende a utilizarlas, porque sabes que te serán útiles, sin embargo hay un momento en el que ya piensas ¿por qué debo hacer esta ecuación y con qué objetivo? Te enseñan fórmulas y fórmulas, una tras otra, sin saber el por qué, el para qué. El caso es que tienes que memorizar, bueno, pues si hay que memorizar estupendo. ¿Pero de qué me sirve tanto memorizar, si al mes esos conocimientos lo más seguro es que se hayan olvidado por el simple motivo de que para mí en ese momento y en mi futuro no los voy a necesitar? No lo olvidemos, una persona aprende solo cuando le interesa o cuando quiere.



¿Además no sería más importante que nos conozcamos mejor a nosotros mismos para así poder tener una conciencia más empática y global, sin buscar el beneficio propio y sí el bien social?
En general la empatía se desarrolla bastante tarde (si es que se desarrolla), y es que se aprende a base de los errores que cometemos a lo largo de nuestra vida. ¿y no sería mejor que nos enseñasen a ser empáticos? ¿ comportamientos y conocimientos más dedicados a uno mismo, pero para así poder tener conciencia global?  Me refiero al desarrollo de las inteligencias intrapersonales e interpresonal, esas que, según Howard Gardner, nos ayudan a conocer tanto a nosotros mismos como a los demás, sacando las mayores ventajas y beneficios de ello, con el objetivo de ser felices.
Sin embargo esto no se lleva a cabo en los centros educativos, pues todo se asienta sobre esas 5 asignaturas que en más de una ocasión hacen más que horribles nuestra época de estudio. Total, no quieren a gente feliz, quieren a gente que trabaje.



Nos enseñan a ceñirnos a una serie de conocimientos estándar, agrupándonos en un rebaño. Tenemos unas serie de carreras que "debemos" escoger, sin decirnos en ningún momento que existen másters, cursos o incluso el trabajo de autónomo, siendo así marionetas de un mismo sistema que nos anula la creatividad y la posibilidad de ser emprendedor. Ken Robinson nos avisa de lo siguiente: el sistema educativo falla. Somos manipulados nos guste o no, y es porque hay un movimiento poco adecuado del dinero a nuestras espaldas a causa de esto, aunque a la larga todos saldremos perdiendo. Al fin y al cabo no podemos innovar, y sin la innovación no hay progreso. Es bastante simple, aunque a los que hacen las reformas educativas parece no quedarles muy claro.


El cambio debe ser radical, aunque no se puede exigir en el momento. Poco a poco, la educación debería evilocionar hasta el punto de que se amolde al alumno, y así mejorar su futuro laboral, y personal.

Y hasta aquí mi síntesis/queja/reflexión de los dos vídeos.

Espero que os haya gustado, ¡Y comentad si queréis!

Un saludo a todos y hasta la próxima!


2 comentarios:

  1. Muy de acuerdo con tu entrada. Supongo que allí reside la diferencia entre un supuesto "aprender" y aprehender.
    Aunque los buenos profesores, los maestros, sí existen de verdad, solo que puede que estén en peligro de extinción.
    Quizá ahora, a ojos de muchos, seamos casi lo mismo que la producción en la industria en la que se está convirtiendo hoy en día la educación...

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  2. Buen análisis. Afortunadamente, todas las personas pueden actuar tanto dentro como fuera del sistema educativo. Todo espíritu libre tiene el derecho de actuar según su libre albedrío, tratando de no hacer daño a los demás. La empatía exige aprender a escuchar y, como planteaba Kant, evitar hacer a los demás aquello que no nos gustaría que hicieran con nosotros. Si hablamos en términos positivos, lo mejor que nos puede pasar es poder decidir actuar tratando de que nuestras acciones beneficien a la sociedad en su conjunto, tanto en el terreno personal como en el profesional.

    Agustín García Matilla



    Como muchos teóricos de la educación y de la comunicación planteamos, el sistema educativo va siempre a remolque de la evolución de la sociedad. Hay maestros maravillosso que consiguen minimizar los errores del sistema.

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